Muchos de nosotros hemos aprendido a hacer las cosas para evitar las consecuencias. Pagamos nuestra hipoteca para evitar que nos quiten el inmueble. Tenemos un trabajo estable por evitar tener que estar en la calle. Creemos en Dios por las consecuencias de estar en el infierno. Muchos padres ven su trabajo como una forma de proteger a sus hijos. El entrenamiento en evitar consecuencias es una parte integral de nuestra educación. Así las cosas, la opción de tomar una verdadera elección es algo nuevo para mucha gente, siendo una habilidad que toma tiempo desarrollar. Uno puede estar atento a las consecuencias potenciales y aún así elegir. Tener sólidos fundamentos personales y una reserva hace posible las elecciones. De otra forma, nuestras metas y deseos estarán determinados y creados naturalmente por el temor a las consecuencias de no elegir las metas correctas. Como coach, tu labor es ayudar a tu cliente a cambiar de una dirección de evitar consecuencias hacia una orientación de estar eligiendo.